Los teclados neutros disponen las notas musicales de forma
que siempre hay un mismo intervalo musical entre teclas que guardan la
misma relación entre sí en cualquier zona del
teclado.
Los sistemas neutros más conocidos son el acordeón cromático a botones, y el sistema Wicki o Wick/Hayden utilizado en algunas concertinas o el sistema Janko que se inventó para instrumentos tipo piano.
Mediante esta característica se consigue la misma ejecución en diferentes tonalidades musicales, ya que la misma acción de los dedos en cualquier zona del teclado produce siempre el mismo resultado musical pero en otra tonalidad. Resulta habitual que las tonalidades puedan agruparse permitiendo una misma ejecución para cada grupo de tonalidades en una zona reducida del teclado.
Una ventaja muy importante de este tipo de teclados es la drástica reducción de memorización de escalas, acordes, arpegios etc. Así el músico dedica menos tiempo a superar las idiosincracias del instrumento y, en consecuencia se acelera el aprendizaje no solo del instrumento sino también de la música en general.
Ejemplo explicativo