Las ventajas del bandoneón sobre el acordeón y la concertina

El bandoneón tiene varias ventajas, reales y posibles, sobre el acordeón y la concertina.

Al ser una concertina grande, el bandoneón tiene un tamaño bastante compacto, no más de 25cm x 25cm, y su peso de 5,5kg es fácil de manejar.

Mucho más cómodo que el acordeón, no se ata al cuerpo, evitando así las tensiones en la espalda. Por lo tanto el torso es libre para moverse y permite mayor expresión corporal en la ejecución, muy importante puesto que las distintas posturas pueden contribuir a lograr mayor control sobre el fuelle y en consecuencia mayor control en la producción del sonido y efectos musicales.

El bandoneón es más equilibrado que el acordeón porque los cabezales pesan lo mismo y se mueven los dos para operar el fuelle, en contraste con el acordeón en el que se utiliza sólo la caja izquierda, que pesa más que la caja derecha, para operar el fuelle. El bandoneón, al tener la botonera en el extremo del instrumento y no en la parte de adelante, hace que la postura del brazo, sobre todo del codo y la muñeca, durante la ejecución sea mucho más natural y cómodo.

El equilibrio en el bandoneón también es mayor que en la concertina porque el punto de presión, la empuñadura, se ubica en el centro del instrumento y no en la parte de atrás. Esto hace que el manejo del fuelle sea más fácil y regular. El bandoneón, al ser más grande que la concertina permite un compás musical mucha más extensa que en la concertina, posibilitando tocar en varias octavas. El bandoneón resulta más cómodo que la concertina gracias al tamaño de los botones, casi el doble de ancho de las clavijas de una concertina.